Después de meses fuera, volví a casa y vi las marcas en el cuello de mi madre… Marcos no sabía quién acababa de regresar

La misma dirección aparecía en uno de sus documentos.

Y junto a ella había una anotación escrita a mano:

“La prueba original sigue allí.”

Me quedé mirando aquellas palabras.

Mi madre estaba a salvo.

La casa estaba protegida.

Marcos ya no podía controlar ninguna de las dos cosas.

Pero todavía no conocíamos toda la verdad sobre lo ocurrido años atrás.

Y si mi padre había dejado una prueba escondida antes de morir, solo había una forma de descubrir por qué.

A la mañana siguiente, iría a aquel almacén.

Y lo