que encontrara allí decidiría cómo terminaría realmente esta historia.
Parte 4 — La cuenta atrás
Durante unos segundos, ninguno de los dos habló.
Volví a mirar la fotografía que acababa de llegar a mi teléfono.
Había sido tomada desde un coche estacionado al otro lado de la calle. Mi madre y yo aparecíamos entrando en casa apenas unos minutos antes.
Eso significaba que alguien nos estaba observando.
—Mamá, coge tu bolso.
—¿Qué pasa?
—Nos vamos ahora mismo.
No quería asustarla más, así que no le enseñé el mensaje. Guardé la memoria