Valle de Bravo.
“¿Duele perder?”.
Sonreí.
“No sé.”
Frunció el ceño.
“Pregúntame mañana.”
Y me fui.
A las 4:20 de la tarde estaba en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Compré café negro.
Solo llevaba una maleta pequeña.
A las 5:03, Lucía me mandó un mensaje.
Alejandro y Renata se casan esta noche.
Gran recepción.
Hotel Gran Mirador de Polanco.
Más de 300 invitados.
Empresarios y prensa social.
Miré el nombre del hotel durante varios segundos.
Después me reí por primera vez en semanas.
Lucía llamó.