PARTE 2: LA VERDAD ESCONDIDA DETRÁS DE CINCO AÑOS DE SILENCIO

—La noche que murió el señor Esteban, yo estaba escondida detrás de las escaleras.

Ramira abrió los ojos.

Esteban Fuentes.

Su esposo.

El hombre cuya muerte la había enviado

prisión.

—Mamá había ido a hablar con él porque quería llevarme lejos.

Las lágrimas comenzaron a caer de sus ojos.

—Él estaba asustado.

—¿Asustado de quién? —preguntó Méndez.

Salomé tardó en responder.

—De la tía Valeria.

El coronel intercambió una mirada con el guardia.

—Continúa.

La niña apretó sus pequeñas manos.

—Escuché a mi papá decir que iba a contar todo.