Las investigaciones encontraron suficientes irregularidades para abrir varios procesos separados relacionados con abuso de autoridad, alteración de registros y lo que me había hecho aquella tarde.
Diego declaró.
No volvió a vivir con su padre.
Mi madre tampoco lo recibió inmediatamente con los brazos abiertos.
Le dejó claro que arrepentirse era apenas el comienzo.
Él empezó terapia por su cuenta.
La casa también comenzó a cambiar.
Mi madre quitó la silla donde Rafael se sentaba siempre.
Pintó la puerta principal de azul oscuro.
Volvió a invitar a 2 amigas que