Clara te lloró durante 10 años.
—Lo sé.
—¿Y quieres que simplemente escuche?
Mi padre comenzó a llorar.
—No existe una explicación que pueda devolverles esos años.
Respiró.
—Pero hay
algo que debes saber antes de enfrentarte otra vez a Santiago.
Miré a Beatriz.
—¿Qué?
—El invento nunca empezó con él.
—Eso ya lo sé.
—Tampoco empezó contigo.
Me quedé inmóvil.
—¿De qué estás hablando?
La respuesta llegó despacio.
—Empezó con tu madre.
Parte 3
Encontré a mi padre al día siguiente en un viejo observatorio abandonado cerca de Toluca.