Volví a acostarme con mi exesposa durante un viaje de trabajo Cu al amanecer, una mancha roja en la sábana me dejó sin aire. Un mes después, una llamada desde un hospital en Cancún me hizo entender que aquella noche no había sido un error… sino el principio de algo mucho más oscuro.

audiencias y oficinas con ventanas que nunca se abrirían.

 

 

 

Hasta que me enviaron a Yucatán por trabajo.

 

Era un viaje corto. Dos días para cerrar un acuerdo inmobiliario y volver. Pero la primera noche, después de una cena aburrida con clientes, decidí caminar por el centro histórico para despejarme.

 

 

Había música saliendo de los bares, olor a lluvia reciente y calor pegado a la piel. Entré a una cafetería pequeña porque necesitaba sentarme un rato.

 

 

 

Y ahí estaba ella.

 

Mariana.

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