PARTE 2 / A los 78 años me casé con un hombre rico para proteger sus últimos días…

el último documento del sobre.

Vi mi nombre completo.

 

Isabel Romero.

 

Debajo aparecía una cifra.

 

La leí una vez.

 

Luego otra.

 

Pensé que estaba interpretándola mal.

 

—Esto tiene que ser un error.

 

—No lo es.

 

Harrison había creado un fondo privado valorado en varios millones de euros.

 

Pero yo no era simplemente la beneficiaria.

 

Figuraba como la persona encargada de decidir qué ocurriría con aquel dinero.

 

Sentí un nudo en el estómago.

 

—Yo nunca le pedí nada.

 

—