quería problemas significaba que esperaba conseguir lo que quería sin que nadie se opusiera.
El abogado, don Álvaro Mendoza, se acercó a mí y bajó la voz.
—No les entregue absolutamente nada.
—Pero ¿cómo saben que está usted aquí?
Álvaro miró hacia la puerta.
—Eso es precisamente lo que me preocupa.
Guardé rápidamente las cartas de Harrison dentro del sobre. Álvaro recogió el resto de los documentos y los introdujo en su maletín.
Entonces abrió la puerta.
Daniel estaba acompañado por sus