intentando averiguar qué significaba aquella auditoría. Llamó a la dirección territorial, a 2 antiguos compañeros y hasta a un miembro del área comercial que solía avisarle de las inspecciones. Nadie sabía nada.
Miguel tampoco había dormido bien. A diferencia de David, no temía perder el puesto. Temía haber accedido a información que
no le correspondía y que su intento de ayudar a Arturo terminara convertido en una falta disciplinaria. Aun así, cuando recordó al anciano sentado solo mientras todos lo evitaban, supo que volvería a hacer lo