PARTE 2: EL FUNERAL DE LA MUJER QUE NO MURIÓ

que yo había comprado 4 meses antes de la boda. Una propiedad antigua, con bugambilias en la entrada y un patio donde imaginé domingos con café de olla, pan dulce y niños corriendo.

 

 

Andrés creía que la compramos juntos.

 

La verdad era otra: yo la había pagado completa.

 

Lo que él no sabía era que mi nombre completo no era Valeria Castillo, sino Valeria Montes Castillo. Nieta de Amalia Montes, fundadora de una constructora familiar muy conocida en la Ciudad de México. Mi abuela me enseñó