Me llamaron estéril después de 8 años de relación, mi novio eligió a otra y su familia me humilló durante la boda. Yo no grité; guardé el informe médico y me marché. Cuando mi jefe dijo: “Mi hijo tiene el mismo problema, quizás debería casarse”, acepté conocerlo. Cinco meses después estaba embarazada de trillizos…

proponiendo conocerlo.

Tres días después, antes de que pudiera darle una respuesta, Renata apareció furiosa en su taller.

Mauricio le había enviado decenas de mensajes a Valeria desde la boda. Ella jamás respondió uno.

Pero Renata no quiso escuchar explicaciones.

—¡No pudiste darle hijos y ahora tampoco soportas verlo feliz!

En un arrebato, tomó el vaso donde Valeria limpió sus pinceles y arrojó el agua sobre el manuscrito colonial.

El pigmento rojo comenzó a correrse ante sus ojos.

-¡No!

Valeria se lanzó sobre la mesa.

La puerta se abrió violentamente.