Parte 2: La casa que ya no podían quitarmekara

estés bien.

Mateo se quedó detrás de su padre, confundido.

Mauricio me miró con rabia.

—¿De verdad hiciste esto?

—Sí.

—Nos vas a echar con los niños.

—No los estoy echando sin recursos. Les di el plazo legal. Y tú sabías que esto iba a pasar cuando decidiste usar mi dinero para comprar otra casa.

Verónica palideció.

—No sabes de qué hablas.

Teresa abrió una carpeta y colocó las transferencias sobre la mesa.

—Sabemos exactamente de qué hablamos.

Por primera vez, Verónica no tuvo una respuesta rápida.

Mauricio tomó los