Desperté intubado y escuché a mi propio socio decir: “Le dimos la misma dosis que a su primera mujer hace 6 años, pronto cederá su patrimonio”.

lágrimas en los ojos, le acarició la cabeza. Un padre siempre sabe perdonar.

El proceso judicial fue largo y mediático en Jalisco. Víctor contrató a los mejores abogados de México, pero de nada le sirvió. La confesión grabada, el testimonio de Beto, los análisis de sangre de Alejandro y los documentos de la caja fuerte lo hundieron. Lo sentenciaron a cuarenta años de prisión. Se pudriría en la cárcel, despojado de todo el dinero que robó.

Silvia, que se quebró completamente en los interrogatorios y confesó con lujo de detalle