Sobreviví al sabotaje de mi esposo y lo escuché brindar por mi muerte— heyily

que yo estaba viva.

Daniela ya se había ido.

Pero había cometido un error.

Dejó una maleta.

Dentro encontraron ropa, pasaporte y dos boletos de avión a Madrid para la semana siguiente.

A nombre de Mauricio Ortega y Daniela Ruiz.

Mi supuesto cadáver ni siquiera se había enfriado y ya tenían fecha de salida.

A las cuatro de la tarde, la noticia del “accidente” comenzó a circular.

Grupo Montemayor no anunció nada.

Eso confundió a Mauricio.

Llamó a Gabriel.

No obtuvo respuesta.

Llamó al área jurídica.

Nadie respondió.

Finalmente llamó