allí aquella noche…
entendí que el ataque contra mi madre no había sido un simple arranque de ira.
Había sido un intento desesperado por impedir que saliera a la luz un secreto capaz de destruir todo lo que Alejandro había construido durante quince años.
PARTE 2
A las 5:18 de la mañana, el médico salió de urgencias con una carpeta en la mano.
Yo llevaba casi dos horas sentada en una silla de plástico, todavía con el uniforme militar puesto y los lentes rotos de mi madre