A LAS 2:27 DE LA MADRUGADA, MI MADRE DE 71 AÑOS ME LLAMÓ DESDE UNA COMISARÍA Y SUSURRÓ: “TU ESPOSO ME GOLPEÓ CON UN BAT”… GUARDÉ SUS LENTES ROTOS SIN IMAGINAR QUE ERAN LA PRIMERA PISTA DE UN SECRETO DE MILLONES DE PESOS

Silencio.

—No sabes lo que estás viendo.

—Sé bastante.

—Tu padre robó ese dinero primero.

—Tengo sus archivos.

Otro silencio.

Más largo.

—¿Qué archivos?

Ahí supe que tenía miedo.

—Los suficientes.

Alejandro cambió completamente.

—Escúchame con cuidado. Todo lo que hice fue por nosotros.

—¿Golpear a una mujer de setenta y un años fue por nosotros?

—¡Ella escondía documentos que nos pertenecen!

—No te pertenecen.

—¡Yo construí esas inversiones!

—Con dinero robado.

Escuché su respiración.

Después dijo algo que jamás olvidaré.

—Tu padre debía quedarse callado.

No respondí.

Alejandro también