A LAS 2:27 DE LA MADRUGADA, MI MADRE DE 71 AÑOS ME LLAMÓ DESDE UNA COMISARÍA Y SUSURRÓ: “TU ESPOSO ME GOLPEÓ CON UN BAT”… GUARDÉ SUS LENTES ROTOS SIN IMAGINAR QUE ERAN LA PRIMERA PISTA DE UN SECRETO DE MILLONES DE PESOS

comprendió lo que acababa de decir.

Colgó.

Pero la llamada estaba siendo grabada legalmente con conocimiento de los investigadores.

Tres horas después localizaron su teléfono.

Intentaba salir de la Ciudad de México.

Fue detenido en una carretera rumbo a Puebla.

Llevaba efectivo.

Identificaciones.

Una memoria USB.

Y la carpeta azul.

Las copias que había golpeado a mi madre para conseguir.

Durante el cateo posterior de un departamento que Alejandro mantenía oculto, encontraron todavía más.

Estados de cuenta.

Contratos falsificados.

Sellos.

Copias de firmas de mi padre.

Y documentos preparados para