A LAS 2:27 DE LA MADRUGADA, MI MADRE DE 71 AÑOS ME LLAMÓ DESDE UNA COMISARÍA Y SUSURRÓ: “TU ESPOSO ME GOLPEÓ CON UN BAT”… GUARDÉ SUS LENTES ROTOS SIN IMAGINAR QUE ERAN LA PRIMERA PISTA DE UN SECRETO DE MILLONES DE PESOS

de inmediato.

 

Entonces abrió un cajón.

 

Sacó una bolsa transparente de evidencia y la colocó frente a mí.

 

Dentro había un pequeño fragmento de cristal.

 

—Esto fue encontrado incrustado en la suela del zapato de su esposo.

 

Lo reconocí al instante.

 

El aumento del cristal.

 

El borde dorado.

 

Era parte del lente que faltaba en los anteojos de mi madre.

 

Sentí un frío recorrerme la espalda.

 

Si Alejandro realmente había sido la víctima…

 

¿cómo había terminado pisando los lentes