la certeza de que podían confiar en mí.
Diego no respondió. Verónica sí.
—Entender el daño no lo repara.
—Lo sé.
Mauricio desplegó su propuesta. El departamento de Zapopan quedaría dividido: veinticinco por ciento para Diego, veinticinco para Sofía y el resto a su nombre, pero Verónica tendría derecho de habitación vitalicio. La casa de Tapalpa regresaría a nombre de ella. Él pagaría el costo de cancelar la donación y cualquier compensación exigida por Patricia Lozano. También duplicaría la pensión y firmaría un convenio judicial con fechas, montos y consecuencias