niños. Había supuesto que ella dramatizaba para obtener dinero. Al verla cargar dos bolsas, una mochila y a Sofía dormida, entendió que ni siquiera conocía la vida que les había impuesto.
El cumpleaños de Diego terminó de romperlo. Mauricio había cancelado una hora antes por una reunión que podía haber movido. Esa noche recibió un video enviado por Elena: Diego apagaba las velas sin mirar la puerta. No preguntó por su padre. Ya había dejado de esperarlo.
—Me di cuenta de que no sólo les quité bienes —admitió—. Les quité