regresó a la mente de Elisa, pero esta vez no traía consigo lágrimas, sino una frialdad absoluta. Recordó cada noche de llanto, cada mirada de lástima de su madre y cada comentario condescendiente de Rodrigo sobre su supuesta incapacidad de ser mujer.
Los agentes de la Fiscalía se colocaron estratégicamente a los lados de la pareja. Vanessa comenzó a respirar con dificultad, apretando al niño contra su pecho hasta que el bebé lanzó un chillido agudo. Rodrigo levantó la mirada del papel, con el rostro completamente pálido y los labios