Dos días antes de casarse, encontró a su empleada esposada… pero el gesto de su hija lo cambió todo

Sí —respondió.

Sofía sonrió.

—Yo también pienso eso.

Arturo se sentó a su lado.

Durante mucho tiempo había creído que el éxito significaba poder proteger a las personas que amaba.

Aquella historia le enseñó algo diferente.

A veces puedes tener dinero, seguridad, una casa enorme y todos los recursos del mundo…

y aun así no ver el peligro sentado frente a ti.

Y a veces la persona que todos consideran menos importante es precisamente quien cruza la ciudad, se ensucia las manos y llega cuando nadie más lo hace.

Dos