paso hacia ella.
—Lucía. ¿Qué estuviste revisando?
—Te hice una pregunta.
Álvaro se pasó una mano por la cara.
—Hay operaciones de la empresa que no entiendes.
Lucía casi se rió.
—Soy analista financiera.
—Eso no significa que entiendas cómo funciona mi negocio.
—Entonces explícamelo.
Álvaro bajó la voz.
—No quiero discutir.
—Yo tampoco.
—¿Quién te habló?
Esa pregunta fue más reveladora que cualquier negación.
No preguntó qué documento había visto.
No preguntó por qué pensaba eso.
Preguntó quién le había hablado.
Lucía comprendió que Álvaro no estaba intentando descubrir