Tú no necesitas involucrarte.
La propuesta llegó demasiado tarde.
Durante meses, Álvaro había contado con que Lucía no supiera nada.
Ahora que sabía, quería convertir el silencio en negociación.
—No —dijo ella.
Una palabra.
Álvaro la miró con incredulidad.
—¿No qué?
—No voy a firmar nada. No voy a confirmar nada que no autoricé. Y no voy a ayudarte a hacer parecer normal lo que encontré.
Álvaro volvió a mirar el termo.
Luego tomó las dos llaves pequeñas y la tarjeta magnética.
—Entonces esto se va a complicar.
Lucía vio