carta se nubló.

Por primera vez, las lágrimas cayeron antes de que pudiera detenerlas.

No lloré bonito.

No lloré en silencio.

Fue un sonido feo, bajo, quebrado.

La clase de sonido que sale de un hombre cuando por fin comprende que su dolor no lo convierte en víctima.

Lo convierte en testigo tardío de su propia crueldad.

Debajo de la carta había una copia del informe de admisión.

Hora de ingreso: 22:41.

Paciente embarazada de 29 semanas.

Sangrado severo.

Dolor abdominal intenso.

Lesión compatible con caída.

Paciente refiere discusión