PARTE 2 / Después de cinco años de matrimonio, mi hija de cuatro años me susurró: “

haber entendido años atrás:

no había ocurrido una injusticia aislada.

Había construido una casa entera sobre ellas.

 

Miró a Diego.

—Yo sentía culpa porque tu mamá y yo nos divorciamos cuando eras pequeño. Pensaba

que debía compensarte.

Su voz temblaba.

—Por eso siempre te puse primero.

Diego lloraba.

—Papá…

—Pero para darte todo a ti, se lo quité a tu hermana.

Laura intentó acercarse.

—Eduardo, yo hice esto porque todavía te amo.

—No.

—Me arrepentí de nuestro divorcio. Cada vez que venía y veía a Mariana ocupando mi lugar…