mover cuentas y representar mis acciones en la empresa.
Todo quedaría en manos de Rodrigo.
—Es la forma más rápida de cerrar este capítulo —dijo Carrillo—. Firma aquí, aquí y aquí.
Tomé la pluma.
Rodrigo contuvo el aliento.
Entonces deslicé el documento hacia un lado.
—Primero voy a firmar esto.
Saqué un acta corporativa preparada esa madrugada con una abogada independiente. Como accionista de control, revocaba todos los poderes de Rodrigo dentro de Transportes Salgado del Bajío, lo separaba de su cargo operativo y ordenaba conservar servidores, correos, cámaras, estados