llave que encontró corresponde a una caja de seguridad vinculada con esas operaciones.
Me cubrí el rostro.
Once años preparando desayunos, lavando camisas, esperando llamadas de hoteles y creyendo que mi esposo trabajaba hasta el agotamiento para mantenernos.
Once años agradeciéndole sacrificios que quizá nunca habían existido.
—¿Y Bruno?
—Era uno de los hombres relacionados con el traslado del dinero. Ha pasado temporadas en prisión por otros delitos. Tenemos indicios de que Esteban le prometió una parte para asegurar su silencio, pero después desapareció. Su amenaza contra Natalia cambia la