escolares. Que cuando Natalia tuvo apendicitis, permaneció toda la noche sentado junto a su cama.
—Hija, hay cosas muy graves que todavía estamos descubriendo. Pero quiero que sepas que voy a cuidarte.
—¿Y tú quién te va a cuidar?
Aquella pregunta me hizo llorar por primera vez desde que encontré el paquete.
Cuando salí de la Fiscalía, ya habían comenzado a coordinar la vigilancia y las medidas de seguridad. El investigador me pidió no enfrentar sola a Arturo ni intentar recuperar por mi cuenta los objetos escondidos.
La operación del