crimen de mi padre.
Después pensé que escondía la inocencia de Miguel.
Ahora sé que escondía algo más grande: veinte años de silencio.
Cartas que nadie quiso recibir.
Una coartada que nadie quiso escuchar.
Una propiedad que intentaron quitarle.
Dinero enviado a la familia de un muerto.
Una grabación que todos temían.
Y la prueba de que una familia puede repetir una mentira tantas veces que termina confundiéndola con un recuerdo.
Mi tío fue a prisión porque una noche las personas que más amaba le hicieron creer que su vida