el resto.
—¿Ya te pidió un poder?
Daniela palideció.
Lorena rio con amargura.
—Entonces todavía estás a tiempo. Rodrigo no se casa con mujeres. Se casa con sus propiedades.
Contó que había conocido a Rodrigo mediante una supuesta casualidad. Romance rápido. Matrimonio rápido. Después él se ofreció a encargarse de una remodelación y le pidió documentos.
Un año más tarde se divorciaron.
Dos meses después apareció un hombre en su puerta informándole que debía abandonar “la propiedad que estaba rentando”.
—Mi propio departamento —dijo Lorena—. Lo habían vendido sin que