yo entendiera lo que estaba firmando.
La primera esposa, Adriana, había vivido prácticamente lo mismo.
Camila colocó sobre la mesa fotografías, mensajes y copias de expedientes.
—Esto no es un matrimonio mal terminado, Daniela. Es un sistema.
Daniela pudo pedir el divorcio y desaparecer.
No lo hizo.
Lorena y Adriana llevaban años esperando una oportunidad para demostrar el fraude.
Presentaron nuevamente la denuncia y esta vez las autoridades aceptaron investigar.
Tres días después Rodrigo salió del hospital.
Daniela lo recibió con un beso en la mejilla.
—Tengo cita el viernes