“Yo no me casé para terminar cuidando a un discapacitado” -xurixuri

Mi departamento me pareció un hotel. La oficina, un lugar donde todos querían algo. Durante dos días pensé que extrañaba tu cocina porque allá me sentía seguro. Después me di cuenta de que podía mandar a hacer la misma comida, podía descansar, podía apagar el teléfono, podía irme a una casa de campo y tener silencio. Nada de eso servía.

—¿Por qué?

—Porque no eras tú.

No supe qué contestar. Él continuó:

—Extrañaba que me regañaras por cargar costales, que hablaras sola mientras revisabas cuentas y que dejaras el lápiz