el yate. Varios tripulantes testificaron que nos escucharon discutir minutos antes de mi “desaparición” y que él se tardó deliberadamente casi media hora en dar aviso a la tripulación. Querían asegurarse de que me ahogara antes de que alguien empezara a buscarme.
Valeria, al ver que Diego estaba en la ruina total y al borde de la prisión, desapareció del mapa. Bloqueó su número, se mudó de ciudad y borró sus redes sociales. Resultó que el famoso embarazo del que tanto alardeaba, o no existía o decidió no tenerlo al