en un accidente meses atrás, y al intentar inscribir a la niña en otra escuela, los documentos no cuadraron.
Entonces apareció Rodrigo.
Entonces su secreto empezó a regresar.
Quise odiar a esa mujer. No pude. Había demasiadas mujeres engañadas en esa historia. Yo era la primera, pero no la única.
La primera vez que vi a Lucía fue en una sala de convivencias de la Fiscalía. Había dibujos infantiles pegados en las paredes, sillas de plástico y una jarra de agua de jamaica sobre una mesa.
Valentina estaba a mi