las conclusiones.

Sentí que el corazón me golpeaba violentamente.

—¿Encontraron algo?

—Hemos confirmado que la lámpara no era únicamente un sensor de temperatura.

Me quedé inmóvil.

—¿Qué era?

—Un dispositivo conectado a una aplicación que permitía comunicación remota y otras funciones.

La habitación comenzó a girar.

—¿Comunicación remota?

El investigador asintió.

—Estamos verificando cómo se utilizaba y quién tenía acceso.

Recordé las palabras de mi madre.

«Valeria escuchaba voces cuando estaba sola».

Sentí que se me llenaban los ojos de lágrimas.

—¿Mauricio podía hablarle a través de esa lámpara?

—Técnicamente