qué?

Mi madre tardó varios segundos en responder.

—De ti.

Me quedé inmóvil.

—¿De mí?

—De cuando eras niña.

No entendía nada.

—Mamá, ¿qué tiene que ver eso con Mauricio?

Elena comenzó a llorar todavía más fuerte.

—Hay una fotografía donde apareces con una mujer que yo conocí hace muchos años.

Sentí que el corazón me golpeaba violentamente.

—¿Quién?

Mi madre respiró con dificultad.

—Verónica Campos.

El silencio cayó entre nosotras.

—Mamá… ¿cómo conocías a esa mujer?

Elena no respondió inmediatamente.

Finalmente susurró:

—Trabajó en la clínica donde naciste.

Sentí