un plazo. Si comenzamos a meter abogados, declaraciones, reclamos… todo se vuelve innecesariamente desagradable.
Teresa lo miró.
Por primera vez desde la muerte de Camila vio cómo se caía una pequeña parte de aquella máscara perfecta.
No levantó la voz.
No la insultó.
Fue peor.
—Gali… el tiempo es una cosa que a veces se acaba antes de lo que uno espera.
Beatriz bajó lentamente la taza.
Teresa sintió un frío profundo.
La amenaza había sido pronunciada con tanta educación que, si alguien la leyera fuera de contexto, podría parecer