inmediatamente.
Era la vieja chamarra favorita de Camila.
Ver más
Ver calendarios
Libros cristianos
embarazo
—Me la llevo.
Beatriz se acercó.
—Ay, Teresa, está viejísima. Mauricio puede comprarte algo bonito si quieres conservar un recuerdo.
—No quiero algo bonito. Quiero la chamarra de mi hija.
Mauricio y su madre se miraron.
Fue menos de un segundo.
Pero Teresa lo vio.
No fue una mirada de fastidio.
Fue miedo.
—Llévesela —dijo finalmente Mauricio.
Aquella noche Teresa llegó a su departamento en Coyoacán abrazando la chamarra como si todavía pudiera encontrar dentro