como las tortillas. Primero explique qué hizo.
Salí al escuchar las voces.
Julián confesó que Ricardo le había ofrecido dinero para declarar que yo autorizaba personalmente los contratos fraudulentos.
Patricia preparó las fechas, los documentos y las cantidades que debía mencionar.
—Me dijeron que, si no colaboraba, también me acusarían —explicó—. Tenía dos hijos pequeños.
—Yo también tenía una hija —respondí—. Y estaba muerta cuando ustedes decidieron destruir lo poco que me quedaba.
Julián agachó la cabeza.
—No pensé que terminarías en prisión.
—Pero aceptaste el dinero.
No lo negó.