Perdí mi trabajo y nadie respondió; diez minutos después todos celebraban el ascenso de mi mejor amiga

—¿Y si te pido que no vayas?

Me quedé mirando el techo.

—Me iría igual.

—¿Y si te digo que voy a cambiar?

—No necesito que cambies.

—¿Entonces qué quieres?

Por primera vez no tuve que pensar.

—Quiero dejar de necesitar que cambies.

No respondió.

La puerta volvió a cerrarse.

Al día siguiente el grupo explotó.Ver calendarios

Sofía:

«¿Te vas a Barcelona?»

Bruno:

«¿Qué está pasando?»

Gabriel:

«Adrián dice que habéis roto».

No respondí.

Después apareció otro mensaje.

Sofía:

«Elena, contesta».

Bruno:

«Podemos vernos esta noche».

Gabriel:

«Esto se