ocurrió dos meses después.
Fue idea de Gabriel.
Madrid.
Un restaurante nuevo.
No “el sitio de siempre”.
Eso me gustó.
Cuando llegué, todos estaban allí.
Sofía se levantó primero.
Me abrazó.
Bruno después.
Gabriel casi me levantó del suelo.
Adrián fue el último.
—Hola.
—Hola.
Nos sentamos.
Al principio fue extraño.
Después menos.
Hablamos de todo.
Trabajo.
Familia.
Viajes.
Sofía había dejado su empresa y empezado otra cosa.
Bruno estaba comprometido.
Gabriel planeaba mudarse.
Adrián seguía soltero.
Cuando trajeron el postre, Gabriel levantó el móvil.
—Foto.
Instintivamente me levanté.
—Os