El secreto de Elena Marković: la carta escondida

niña debía tener unos diez años.

Cabello oscuro.

Ojos grandes.

Una pequeña marca cerca de la ceja izquierda.

Ella presentía que algo era extraño.

Ella se acercó.

Ella volvió a mirar.

La marca.

Esta marca.

Su corazón comenzó a latir con fuerza en su pecho.

“Mi madre tenía una cicatriz justo ahí.”

Ivana levantó la vista lentamente.

“Ana, ¿cómo se llama tu madre?”

Ana tragó saliva.

“Katarina Petrović.”

El abogado permaneció inmóvil.

“¿Petrović era tu nombre de nacimiento?”

Ana negó con la cabeza.

“No lo sé. Ella nunca hablaba de