Mi ex pidió la custodia total, pero nuestra hija mostró un video que dejó al juez sin palabras

se ponía nerviosa antes de una visita supervisada.

Yo también seguía revisando dos veces la cerradura y sintiendo miedo cada vez que recibía un mensaje inesperado.

Comencé a hablar con una terapeuta.

No porque estuviera perdiendo el control, como Andrés había afirmado, sino porque por fin tenía espacio para comprender lo que había vivido.

Durante años me había concentrado tanto en sobrevivir que había olvidado cómo se sentía la tranquilidad.

Aprenderla de nuevo llevó tiempo.

Lucía también recibió apoyo.

Sus dibujos empezaron a cambiar.

Antes pintaba casas sin ventanas, nubes