años.
—Precisamente.
Su voz se quebró.
—Precisamente por eso necesito escucharla.
Me senté a su lado.
—¿Qué crees que va a decirte?
Daniel apretó el teléfono.
—No lo sé.
—Dirá que lo entendiste mal. Que fue la primera vez. Que tu padre la buscó. Que estaba confundida. O se pondrá a llorar. Y mientras tú estés intentando entender, ellos sabrán exactamente qué pruebas tenemos.
Daniel se quedó callado.
—Tu padre ya sabe que lo seguí —continué—. Eso significa que puede empezar a borrar cosas esta misma noche.
—Entonces tenemos que