A los 56 años vi a mi esposo salir de un motel abrazando a mi nuera

harías exactamente esto.

—¿Esto qué es?

—Convertirme en un monstruo.

Sentí algo parecido a compasión.

No por él.

Por la mujer que yo había sido unas horas antes.

La mujer que, al escucharlo, habría empezado a preguntarse si quizá llevaba años descuidando el matrimonio.

—¿Cuándo volvió a empezar?

Ricardo frunció el ceño.

—¿Qué?

—Dices que estaban terminando cuando Laura conoció a Daniel. ¿Cuándo retomaron la relación?

No contestó.

—¿Antes del compromiso?

Silencio.

—¿Antes de la boda?

Ricardo caminó hasta la ventana.

—Después de que se comprometieron.

Cerré los ojos.

—¿Cuánto