después?
—No importa.
—A mí sí.
—Teresa…
—¿Cuánto después?
—Dos semanas.
Sentí náuseas.
Daniel le había pedido matrimonio a Laura siete meses atrás.
Dos semanas después, ella había vuelto a acostarse con su futuro suegro.
Y durante los siguientes meses habían seguido adelante con la boda.
Recordé la prueba del vestido.
Recordé a Laura abrazándome.
—Gracias por tratarme como a una hija.
Recordé a Ricardo caminando al lado de Daniel el día de la ceremonia.
Recordé cómo le acomodó la corbata.
Cómo le puso ambas manos sobre los hombros.
Cómo