“A las ocho en el lugar de siempre. Daniel tiene guardia nocturna. No vuelve a casa. Te extraño ❤️.”
El contacto estaba guardado con una sola letra:
L.
Sentí que se me helaban las manos.
A las siete y media seguí el coche de Ricardo.
No fue a la oficina.
Entró en un motel a las afueras de la ciudad.
Me estacioné frente al lugar.
A las 8:07 llegó un automóvil blanco.
Reconocí inmediatamente la matrícula.
Yo había pagado ese coche como regalo de boda para mi nuera.
Laura.
Diez