A los 56 años vi a mi esposo salir de un motel abrazando a mi nuera

—¿Poderes bancarios?

—Sí.

—Bien.

Sacó el teléfono.

—No vamos a acusar a nadie de nada que no podamos demostrar. Pero hoy mismo tienes que revisar accesos y movimientos.

—¿Crees que está robando?

—Creo que un hombre que oye “abogados” después de que su esposa descubre una aventura y responde “no metas los negocios” acaba de darnos una razón magnífica para revisar los negocios.

Llamamos al responsable financiero externo.

Después a un auditor.

Yo no pedí que acusaran a Ricardo.

Pedí una revisión urgente de pagos, contratos recientes, proveedores nuevos, modificaciones